|
|
|
|
Dedicatorias
No es este el
espacio para hacer historias ni para dar datos biográficos. Para eso sobran los
reseñadores profesionales. Solo quiero apuntar lo que he observado y he vivido
con esta banda de gentiles truhanes, que manejan el ritmo con gracia y audacia,
guiando al público por los laberintos de la sangre con malicia de lazarillos
suficientemente ilustrados. Se las dan de Caribe y lo son, con la guasa
salpicarte de los soneros de esquina, y un sonido como de jarana de corsarios
que convierte al más rígido en cómplice. Los he vistos crecer a tropezones
como los muchachos de barrio que son. Nada se la ha hecho fácil. Si gozan de
algún nombre hoy, es porque se lo han ganado azotando el cuero con el puno,
literalmente. Porque si se es limpio y del país, no hay tío pásame del rió en
esta jungla de depredadores que es la industria de la música popular. Aquí el
más bobo se rasca el ombligo con los colmillos. En la calle, la movida es de
puros gansos. Y si de grabaciones y de la radio se trata, el negocio es a
billetazo limpio. Atabal, sin embargo, se ha mantenido en su sitio, sin guille
de pureza pero con entereza profesional. A la arrogancia farisea ha respondido
con orgullo de pueblo, firme y serenamente. Al que le ha tendido la mano con
nobleza le ha correspondido con respeto, gratitud y generosidad. Me consta por
experiencia propia. Atabal es gente seria.
Por eso se
ríen cuando alguien se lo dice. Porque tampoco son de los que se toman tan en
serio que nunca llegan verdaderamente a serlo. La clave está en mantener el
equilibrio entre la seriedad con la que se maneja el oficio y la conciencia de
la propia vulnerabilidad. El artista opera en lo divino pero con el peso
ineludible de lo humano. La belleza está en el ritmo, es el ritmo. Mientras lo
cumplimos somos dioses, como en el sueño. Atabal es tambor de milagro para
volver a resucitar. Para eso son los atabales de la alegría. Para conjurar la
tristeza a golpes de son. No hay que explicarlo, hay que vivirlo.
Claridad abril 1995 Desde sus comienzos en 1983, el conjunto boricua se propuso enfatizar que los tambores o atabales son un elemento común en la música popular afrolatinoamericana. Este planteamiento sigue siendo la razón de ser de Atabal. Esta agrupación tomó la percusión como el elemento principal y lo puso en primer plano al usar una diversidad de tambores e instrumentos percutivos. Hoy se acompañan, además, en el cuatro puertorriqueño, el bajo, la guitarra, la trompeta y el saxofón. Es así que Atabal ofrece un espectáculo variado con ritmos del Caribe, sin dejar de enfatizar la plena y la bomba puertorriqueña. A todos estos ritmos se le añade un trabajo de armonía a voces que rompe, en muchos casos, con la forma tradicional de estos cantos, lo que hace del sonido de Atabal uno tradicional y moderno a la vez. El conjunto Atabal se ha presentado en ciudades de Estados Unidos y en países como Trinidad-Tobago, Nicaragua, Holanda, República Dominicana, Haití y Venezuela. En el caso específico de Venezuela, Atabal se presentó en 1993 y 1994 en el "Encuentro de Tambores y Festival de Las Artes", celebrado en el estado de Carabobo, así como en la ciudad de Caracas donde participó en el evento "Puerto Rico canta a Caracas" en 1995, junto a otros exponentes de la música tropical. Esta activa vida musical ha llevado a Atabal a compartir tarima con agrupaciones musicales y músicos reconocidos como Andy Montañez, El Gran Combo, Gilberto Santa Rosa, Roberto Rohena, Ismael Miranda y Giovanni Hidalgo, Un Sólo Pueblo y Franco de Vita en Venezuela, Daniel Viglietti de Uruguay, José José en México, Tata Güines, Los Papines y Mescla en Cuba, entre otros. En Puerto Rico, Atabal se mantiene activo a través de presentaciones de toda índole, desde centros nocturnos a centros culturales, las tradicionales fiestas patronales y festivales típicos. Ofrecen conciertos en la mayoría de las universidades, colegios regionales y escuelas del país, además de presentaciones en la radio y televisión. Atabal, además de tocar y ofrecer talleres musicales en instituciones educativas y fuera de su país, mantiene una labor constante de ensayos en investigación sobre las distintas formas y modalidades de la música de Puerto Rico, del Caribe y de América Latina, para así seguir ampliando su repertorio y continuar complaciendo al público con su ritmo arrollador y sabroso. Su primer disco fue editado en 1986 bajo el título "Del Caribe al Brasil". "Voces y tambores", editado en 1991, fue distinguido como una de las producciones discográficas más importantes del año. Posteriormente grabaron "Música morena", y en las postrimerías de siglo trabajaron la producción "Ondea bandera". Fundacion Nacional para la Cultura Popular Atabal is a modern Puerto Rican folklore group that
intermixes Afro, Latin- American rhythms and percussion. Musically
speaking, Atabal is best described as the direct influence of Africa in the
Caribbean. Salsa, calypso, danzón, plena, bomba are just some of the rhythms
that appear in this Puerto Rican group. They've placed drums as the forefront
musical element in all their works and recordings. Today they have also
integrated other instruments like : the Puerto Rican cuatro, a guitar, a bass, a
trumpet, and a sax. To complete their unique sound, considered by critics as
both traditional and modern , they use voices in harmony when presenting their
songs accompanied by all these instruments as well as when they sing a capella .
Atabal has traveled extensively for 17 years throughout Central and South
America, Europe and the United States. They have also participated in concerts
with El Gran Combo, Los Papines, Andy Montañez, Giovanni Hidalgo, Un solo
pueblo, Tata Guines, Franco de Vita, José José, and many others. CDBaby.com
|
|
Diseño por Luis Roque - Actualizado el 24 de Junio de 2008 |